jueves, 17 de julio de 2008

  El packaging musical
No me voy a poner a divagar (llegando a 400 palabras) sobre la importancia del envoltorio.
La mona vestida de seda a veces tiene incluso un polvete.

Creo que cualquiera estará conmigo que es una de las claves de un buen márketing y que por si sólo ya tiene una importancia crucial en la decisión de compra.
Ejemplos lo tenemos a doscientos de miles, pero yo creo que los grandes maestros de nuestro tiempo son sin duda los de Apple. Todo lo tienen perfectamente diseñado, desde el envoltorio, los expositores... Antes de encontrar el cacharrejo correspondiente ya has vivido una experiencia excelente.

En el mundo de la música el packaging murió, no con el formato mp3, si no mucho antes con ese invento de la industria musical que fue el CD, un formato más pequeño, que no cedía mucho espacio ni al arte ni a la creatividad y que costaba el doble que el disco de vinilo. Si, ya se que muchos grupos han realizado grandes esfuerzos, sobre todo en el formato caja (o pack) de CDs, e incluso alguno con el formato "pen drive", pero quitando la memoria USB de White Stripes, ninguno de estos formatos se me quedo con un recuerdo "especial" en mi memoria.

Desde la muerte del disco de vinilo, la
sica perdió un gran aliado en esas grandes y maravillosas portadas sobre las que se te clavaba la vista en la tienda de discos, y que en tantos casos te influenciaban en la compra. Luego en casa revisabas una y otra vez, mientras consumías las canciones que contenían, descubriendo entonces que un buen packaging puede incluir una mierda de producto. Aunque en realidad esto no suele ser lo más habitual.

Hoy, y eso que hace tiempo que no escucho un disco en este formato, a pesar de disponer aún de un plato de discos que con tanto cariño me regaló no hace mucho Macarena y que aún recuerdo como uno de los obsequios que más ilusión me han hecho, tengo una serie de portadas totalmente clavadas en mi memoria. Os traigo algunas de ellas, por orden de aparición en mi vida.

La primera esta de The Police. Descubrí a este grupo muy niño, con ocho o nueve años, influenciado por un tío al que le gustaba mucho la música. Cuando salió Ghost In the Machine, quedé encantado por esas letras digitales rojas sobre fondo negro. Creo que soy el protogeek.

Cuando con esa edad repasaba las estanterías de discos, siempre me paraba un poquito en esta otra portada de Roxi Music.


Este packaging sin embargo no logró que se formalizara la venta, más que nada por miedo a represalias familiares.

Tuve una época un poco macarrilla, y en ella los heavys eran los que me llamaban la atención. Esas portadas medievales, con monstruos y héroes conanianos, eran impagables.

Al final terminaron entrando unas tetillas en mis estanterías, eso si ya tenía unos añejos, por no decir algo más feo. Sufer Rosa es una de mis portadas preferidas, al igual que el disco.

Otras muchas portadas han disfrutado de minutos y minutos de mi tiempo... y es que por esa época quizás estuviera un poco acarajotado (alguno de los comentaristas seguro que no se reprimen tras esta declaración).


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Comentarios:
Cuanta razòn tienes, no recuerdo con especial cariño ninguna CD, sin embargo en vinilo... Transvison Vamp, Nena y sus 99 red balloons y uno de Abba que tenia mi hermano mayor, que era doble disco y los vinilos en color verde uno y amarillo otro, guauuuuuuuu!, flipa.
 
Los vinilos de colores eran lo más.
 
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