domingo, 13 de junio de 2010

  Van Van, aprendiendo a montar en moto a los 37
Recordando aquellos maravillosos años:

De siempre me han gustado las motos. Entiendo que como a la mayoría de vosotros. Pero nunca había podido disfrutar de estos vehículos, más allá de las Vespinos que me dejaba algún amigo con 14 o 15 años. En alguna ocasión mi amigo Emilio me dejó un par de veces una moto de motocross (creo recordar que era una Honda de 75 cc roja) y recordaba como complicadísimo el cambio de marchas (entonces no tenía coche y no sabía ni lo que era embragar).

En la adolescencia mis padres no claudicaron, a mi insistencia sobre la moto. Los comprendo perfectamente: a ningún padre les gusta introducir factores de riesgo en la vida de su hijo. De hecho, con perspectiva les agradezco el no me dejaran tener moto en esos años. Por aquel entonces era bastante cabra loca, lo que seguramente me habría dejado en este presente con alguna fractura que otra (mi cuerpo hasta la fecha está libre de roturas). Por otro lado me vi obligado a desplazarme en bici, algo que he disfrutado mucho hasta hace a penas 5 años. Por último, a cambio, enseguida me compraron un coche (Opel Corsa), que disfruté muchísimo en mi juventud.

Pero el hecho es que, junto con el aprender a tocar las guitarra, el no haber tenido moto era una de esas las pequeñas "frustraciones"(por llamarlo de alguna forma) que arrastraba de aquellos, por lo demás, maravillosos años. Posteriormente vinieron otras prioridades, y la moto se convirtió en algo innecesario e incluso olvidado.

Vuelven las antiguas golondrinas....

Desde hace un par de años, y ya viviendo en Madrid, la idea de la moto me volvió a rondar la cabeza. Sobre todo desde que desplazaron mi trabajo a Vaguada (antes vivía a diez minutos de mi centro de trabajo). Es sin duda un medio cómodo y rápido para desplazarse por la gran ciudad, aunque también Madrid es una ciudad especialmente complicada para utilizar este medio, con un tráfico enloquecido, y con un cupo de descerebrados motorizados similar en porcentaje al del resto de ciudades pero que se multiplica exponencialmente en términos absolutos. No obstante no soy de los que suele amedrentarse ante este tipo de temores (quizás siga siendo un poco descerebrado) y al inicio de este año, lo tenía como uno de mis objetivos 2010. Lorena, una buena amiga que se dedicó a recoger los propósitos para el 2010 de sus allegados en una agenda, a principios de año, ya puede borrar este de su lista.

A Macarena, mi mujer, no le hacía ninguna gracia esta recuperada afición: "sin tener ni idea, te vas a poner a conducir una moto en Madrid". Pero, sin apoyarme, ha sido muy respetuosa con mi ilusión y mi decisión (¡¡¡gracias!!!). Macarena también me intentó ayudar a paliar la otra de mis "frustaciones" de juventud, regalándome una preciosa guitarra acústica hace unos años. Pero mi pereza (o falta de tiempo) ha impedido vencer ese otro frente (Lorena ¿lo apuntamos en la agenda del 2011?).

Eligiendo moto

Ahora tocaba elegir modelo. Si me hubiera comprado una moto cuando volví a tener ganas de ella (hace un año y medio aproximadamente), seguramente habría terminado en mi garaje un Vespa. Me gusta mucho su diseño, y es todo un clásico del asfalto urbano. Pero en mi propósito del 2010 iba el aprender a montar en moto totalmente: lo que implicaba que tenía a la vez que aprender a cambiar marchas en la moto. También me pasa que la Vespa me da la sensación de moto inestable, algo que me han corroborado varios usuarios, que me han confirmado que tiende a derrapar algo.

Por otro lado como no tengo carnet de moto, sino simplemente el estándar de coche (B1), tenía limitada la cilindrada. Ceo que por otra parte, dada mi "novatez" con el vehículo, no era recomendable sobrepasar los 125 cc).

Así que mi elección estaba bien limitada: 125 cc, no scooter, y que tuviera un toque de diseño. Y desde hace unos meses "La Elegida" estaba decidida.

Suzuki Van Van

La Suzuki Van Van nace el mismo año que yo, en el 1972, y con este peculiar aspecto, "y ya entonces sus neumáticos eran peculiares por la dimensión de estos. Sus propietarios definen a las ruedas como "Donuts", debido al aspecto".

Tal y como cuentan en esta web de fanes de la moto,la propia Suzuki la cataloga como una moto de carretera diseñada para un uso playero. Todo parece apuntar a que esta moto me estaba predestinada.

Como también indican en esta web "Las de cubicajes más bajos fueron muy populares en EE.UU durante los años 70, convirtiéndose en un objeto de deseo dentro de las denominadas "monkey bikes". Este grupo de motos reciben ese apelativo debido a la curiosa posición de conducción sobre éstas".

La compra de la moto:

Compre la moto en Motoreac, un concesionario de motos Suzuki, muy cercano al Corte Inglés de Goya (Calle Marqués de Sesto). La atención y el servicio fue muy bueno. Jesús Montoya estuvo casi una hora en la entrega, explicándome aspectos técnicos de la moto y dándome algunos consejos básicos de conducción. Sólo les puedo achacar que hace un par de semanas me vendieron el único color que tenían (gris) indicándome que no había más, y que otro colos (blanco o negro) podría tardar meses. Cuando llegué el viernes a recogerla la había también en estos dos colores.



Hoy no me importa, por que realmente ahora es la que más me gusta de las tres, pero a priori me gustaban mucho también las otras dos, y quizás si la hubiera habido mi primera opción habría sido la negra.

Rodando:

Mi desvirgue no podría haber sido más contundente: sales de Duque de Sesto, directamente a Narvaez, de Navaez a Conde de Peñalver, avenidas en pleno centro comercial de Madrid, un viernes a las siete y media de la tarde. ¿Estoy en primera o en segunda? no veo con el retrovisor, empieza a llover, el puño del freno parece está supersensible,... ¡anda!, pero si llevo con el intermitente desde hace un rato.... Pero nada, sin mayores problemas (no se si también pensarán los mismos los coches que venían detrás)... A los 4 minutos soy el rey del asfalto urbano, cabalgando a mi domada bestia.

Mi moto:



Podía haberos traído como cierre este vídeo de Juan Fornell y los Van Van, .... pero mejor os dejo este otro que me gusta más,...., (aunque esté dedicado a una Honda y no una Suzuki).

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Comentarios:
Enhorabuena Morito, bienvenido al maravilloso mundo de las motos. Como te dije hace unas semanas es una moto que me encanta y que tiene ese algo especial que hace que tenga uno usuarios también especiales. Yo conozco a dos propietarios y solo oigo bondades y hablan muy bien de la estabilidad de la moto, algo que con tu novatez te vendrá de perlas.
Ya te lo habrán dicho, pero dos consejos:
1.- Si alguna vez crees que tienes totalmente dominada la moto es hora de que te bajes de ella y no vuelvas a subir.
2.- Hay dos tipos de motoristas los que se han caido y los que se van a caer.

Todo se resume en que jamás, jamás le pierdas el respeto.

Disfrutala mucho!!!!
 
Gracias Pablo, no te digo más que la visión de tu moto en el garaje fue uno de esos muchos empujones.

Nos vemos en el camino.
 
Perplejo me he quedado Morito!! Creo sinceramente que esta moto TE PEGA :) un gran post, aunque no se si hubiese sido más apropiado la semana que viene que tenemos que hablar de algo material que deseásemos...
 
Estoy con Pablo, enhorabuena, es una gran moto macho!! Yo hace un par de años me compré una scooter de 125 cc de la que ahora tampoco me bajo pero luego varios amigos se compraron la Van Van y me dieron una envidia de flipar... la blanca y amarilla en concreto, es que es una cachondada de moto...
Los consejos de Pablo tómalos a pies juntillas porque son tal cual... yo soy del tipo de los que ya me he caído y varias veces, que para eso son mucos años en moto ya, y te diré ni te confíes nunca del todo, ni le tengas miedo; aquí Aristóteles sí que vale, y los extremos son lo peor; respeto sí, miedo no; locuras no pero rígidos como tablas en la moto tampoco, tío es una moto, se parece más a un caballo que a un autobús...
Disfrútala mucho con salud!! ;)
(y a partir de ahora estaré atento a los semáforos de Madrid y a las Van Van grises... ;)
 
Me ha gustado mucho lo que pones, en parte porque me siento reflejado, como algo que siempre querré hacer, aunque a mí me gusta más la Harley...
 
Gracias por los consejos, y me alegro de que os guste la máquina y el post. Reconozco que la Van Van no es tan práctica como una scooter (no tiene sitio para meter nada), pero como primer paso motero me da algo más de seguridad.

Domingo, creo que el salto a la Harley sin haber conducido nunca una moto es más complicado. Hay que ir marcándose objetivos progresivos.
 
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